De Protocolos y Gatos…
Tenemos protocolos establecidos que no son seguidos. ¿Por qué pasa esto? Por varios motivos: el responsable lo desconoce, el responsable no sabe aplicarlo o el responsable no quiere aplicarlo.
Este responsable puede tener a cargo un equipo al que priva de un protocolo concreto. O puede ser también que este responsable sí haya transmitido el protocolo a su equipo y, aun así, no se aplique, se aplique mal o, sí, se aplique correctamente.
¿Qué finalidad tiene un protocolo?
Dar coherencia y unión.
Un protocolo que muestre el credo empresarial, su profesionalidad única y que permita alcanzar esos objetivos económicos y de beneficio establecidos por quien tenga la responsabilidad de definirlos… whoever is in charge.
Existe un protocolo creado para alcanzar unos objetivos y, sin embargo, nadie verifica si realmente se sigue y si genera los resultados esperados.
Por lo que, al final, nos vestimos todos muy monos para la gala, pero, “aunque el mono se vista de seda, mono se queda”.
Quiero decir: basta de maquillar nuestro trabajo.
Seamos inquietos, seamos enérgicos, tengamos ganas y, quizás, solo así, quizás, el trabajo ya invertido en pensar y desarrollar protocolos llegue a buen puerto.
Porque, como casi todo en esta vida, es cuestión de puzle, de eslabones, de pasos, de escalones…
La base solo nos llevará a la meta si somos conscientes: conscientes de por qué hacemos las cosas de una manera determinada, conscientes de a quiénes representamos en nuestro trabajo y conscientes de a quién servimos.
Y otra cosa.
Como diría mi padre (que en paz descanse):
“¿Quién le pone el cascabel al gato?”
¿Quién vigila al responsable?
¿Quién asume la última responsabilidad?
¿Quién está a cargo cuando, de manera individual, no sale?
¿Se lo dejamos a la IA?
Definir un protocolo no es fácil y, si no lo ponemos en práctica, es inútil.
Pero no solo eso: estamos tirando dinero, tiempo y esfuerzo por el desagüe.
Es igual de importante su elaboración como su ejecución y, para eso, hay que explicarlo bien y detalladamente.
Para ello, hay que entender el protocolo en sí y saber tu función en la empresa porque, según cómo lo desarrolles o expliques, entenderán una parte.
Pero debes generar también orgullo, saber estar y credo empresarial.
¿Pasa esto en nuestra casa?
Yo diría que no ocurre frecuentemente.
Deberíamos pulirnos un poco más, darnos una oportunidad…
Sonia Aguilar
Consultoría Operativa Aplicada | Mediación | Formación | Evaluación Operativa
Este canal se utiliza exclusivamente para solicitudes profesionales. No se atienden mensajes personales ni contenido inapropiado. Solo trabajo profesional. Resolución de controversias con enfoque operativo, neutralidad y confidencialidad. Atención en ES · EN · FR.
